“Noche en la Tierra” – Historias del taxi

Nota de Cinéfagos (Swanson) – Sobre las dos reseñas que publicamos de “Noche en la Tierra”

Creo que no había ocurrido anteriormente en nuestro blog.

Anoche, a punto de terminar la reseña de la película que había visto por la tarde (“Noche en la Tierra”), pero sin tiempo ya para acabarla y colgarla, miré mi correo, y en el apareció el envío de una reseña de mi compañera de fatigas cinéfagas, Briony. Era sobre la misma película.

Puestas en contacto, hemos decidido publicar las dos reseñas.

Prácticamente coincidimos en todos los puntos (a favor) de la película, y también en algunos de nuestros planteamientos, las reseñas se asemejan, pero las dos habíamos puesto ilusión y tiempo en transmitir nuestra opinión sobre esta película en “Tierra de Cinéfagos”. Así que… Lo dicho, van las dos.

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Siempre he apreciado mucho en literatura el relato corto, porque requiere de su escritor condensar en muy pocas líneas la historia que quiere contar, y admiro a quien posee esa maestría.

Lo mismo me ocurre cuando en cine me lo cuentan en un corto, y me lo cuentan bien.

“Noche en la Tierra”, dirigida por Jim Jarmusch, y rodada en 1991, es eso, una sucesión de cinco cortos bien contados.

Jarmusch, que es uno de los abanderados del casi extinto cine independiente USA, y del que hemos podido ver películas posteriores a este film, como “Dead Man” (1995), “Coffee and Cigarettes” (2003), o “Flores rotas” (2005), guioniza y dirige este compendio de historias que se desarrollan en la noche de cinco importantes ciudades del mundo.

Los Ángeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki son los marcos elegidos para desgranar esas historias que aparte de la noche, tienen el nexo común de estar narradas en el interior de un taxi y en el periodo de lo que dura una “carrera”.

Todos los que ocasionalmente o habitualmente tenemos que hacer uso del servicio del táxi, sabemos el juego que puede dar una de esas carreras. Sobre todo si nuestra ciudad es grande, y el trayecto a recorrer, largo.

Y si nosotros como usuarios lo sabemos, porque podemos recordar anécdotas que nos han ocurrido con el taxista que nos ha recogido, imaginamos las que puede contar cada uno de ellos de sus clientes.

Estas anécdotas son las que maneja Jarmusch en sus cinco cortos, utilizando los “tópicos” de cada país y ciudad en los que se desarrollan, pero que son identificables en cualquier lugar del mundo.

La primera historia comienza al atardecer, (las 7:05 de la tarde) en Los Ángeles, y la protagonizan una taxista casi adolescente, pasota, que masca chicle sin descanso y fuma compulsivamente (Winona Ryder), y su pasajera, (Gena Rowlands) una ejecutiva cazatalentos de Hollywood, que recoge en el aeropuerto y que le pide que la lleve a Beverly Hills. Al interés que por sí mismo despierta el argumento hasta su desenlace, se une el poder ver ahora, pasados los años, la interpretación de una Winona de veinte añitos, quizás un poco sobreactuada, pero que intenta cumplir su cometido lo mejor posible. Y a una Gena Rowlands que demuestra una vez más, y en un breve espacio de tiempo, porque fue la musa de su marido, John Cassavetes, unos de los iconos del cine independiente de los años 70s y 80s.

Noche en la Tierra (3) por ti.

La segunda nos sitúa en Nueva York. Son las 10:05 de la noche. Un hombre de color (Giancarlo Espósito) intenta parar un taxi, sin éxito, para que lo lleve a su barrio, Brooklyn. Finalmente lo consigue, pero el taxista que lo conduce (Armin Mueller-Stahl) apenas sabe conducir, desconoce las calles y no domina bien el inglés. Es un emigrante Checoslovaco recién llegado a la ciudad, en su primer día de trabajo, y que actuaba como payaso en su país. A mitad de la carrera se une un tercer personaje, la cuñada del pasajero (Rosie Pérez).

La tercera comienza en París, a las 4:00 de la madrugada, en el interior de un táxi conducido por un emigrante de Costa de Marfil (Isaach De Bankole), que trabaja doce horas al volante, y que está soportando en ese momento los “racistas” comentarios de dos ejecutivos, tambien negros, que lleva como pasajeros. Posteriormente recoge a una joven invidente (Béatrice Dalle) con la que establecerá un inusual contacto verbal.

Noche en la Tierra (5) por ti.

Roma, también a las 4:00 de la madrugada es el escenario de la cuarta historia, y un parlanchín taxista (Roberto Benigni ¡como no!) conduciendo con gafas de sol, y que echa pestes de la escasez de farolas para iluminar la ciudad, el protagonista, junto a su cliente, un cura que recoge en una placita. La confesión del taxista, que se ve obligado a escuchar el sacerdote, aún en contra de su voluntad, es el jocoso argumento. Benigni está en su papel como pez en el agua, y en este caso nos hace recordar el dicho: “Si lo bueno es breve, es dos veces bueno”.

Noche en la Tierra (6) por ti.

Helsinki y sus solitarias y nevadas calles a las 5:00 de la madrugada (casi ya amaneciendo), ponen el broche final con la quinta historia. Un taxista recibe una llamada desde la central para recoger a tres clientes en una calle cercana. Los tres, en evidente estado de embriaguez, y uno de ellos totalmente borracho. El taxista es un hombre serio y taciturno, lo que choca con el estado de sus clientes, en los que adivinamos enseguida, debajo de esa capa de alcohol que les envuelve, a trabajadores rudos, curtidos por la vida, y un tanto resentidos hacia ella. Dos de ellos le contarán la triste historia del tercero. Pero… Hay historias más tristes…

Ciento veintiocho minutos han sido suficientes para que Jarmusch nos haya desplegado dentro de esos taxis, un abanico representativo de la especie humana. Intimidades a veces inocentes, otras malsanas, que salen al exterior amparadas por la noche.

Los diálogos sorprenden por su frescura. El director logra con ellos, adentrarnos en un retazo de la vida de cada uno de sus protagonistas. Las conversaciones que escuchamos son realistas, dotadas de grandes dosis de humor, o ingeniosas, y a veces también muy tristes. No hay conclusión en las historias que nos cuenta. Cada personaje seguirá con su vida cuando la carrera acabe.

Como casi es obligado decantarte por una historia cuando una película cuenta con más de una, me quedaría con la de París. Con ese lado oscuro del taxista quemado, que el quizás desconocía, y que le obliga a hacer preguntas inapropiadas.

Una gozada recorrer las nocturnas calles de esas cinco ciudades, con travellins sorprendentes y una notable fotografía, escuchar esos cinco idiomas que se hablan en la película, ver unas actuaciones en su mayoría convincentes, y disfrutar de la áspera voz de Tom Waits (atención al tema que se puede escuchar al final, durante los títulos de crédito; es una maravilla).

Una gozada haber visto esta película.

 

Para ver el trailer, ir a la reseña de Briony

Para ver la ficha de la película, pincha aquí

Swanson 

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  1. #1 por Arturo Santana el 10 agosto, 2009 - 13:17

    Hola soy un director cubano, residente en la isla, que entre por casualidad al blog.me parece muy indie y divertido. los felicito. un abrazo desde la habana. arturo santana.p.d. adoro escribir en minusculas.

  2. #2 por JULI el 13 enero, 2010 - 11:49

    Pues menos mal que la primera película de Jarmusch que habéis visto no ha sido su primera obra: Permanent Vacation, porque si no, os hubiera pasado como a mi, que lo odiaba profunda y visceralmente por haber hecho semejante bodrio. Menos mal que ayer vi Noche en la Tierra, que me encantó, y Jarmusch se redimió ante mis ojos.

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